Estudio: El ejercicio moderado retrasa la recurrencia del cáncer de mama
Resumen
Para las mujeres premenopáusicas con cáncer de mama en etapa inicial, la actividad física puede aumentar el tiempo antes de que el cáncer reaparezca o se propague. En este estudio, las personas con cáncer de mama con receptores hormonales negativos (HR-) se beneficiaron más del ejercicio moderado que aquellas personas con cáncer de mama con receptores hormonales positivos (HR+). El estudio descubrió que los resultados mejoraron cuando el tiempo de ejercicio semanal era entre 90 minutos y 5 horas. (Publicado el 11/14/24)
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Relevancia
Este artículo es de mayor interés para: Personas con cáncer de mama que estén interesadas en utilizar el ejercicio para disminuir el riesgo de recurrencia.. También es de interés para:
- Personas con cáncer de mama
- Personas con cáncer de mama triple negativo
- Personas con cáncer de mama HER2+
- Personas recién diagnosticadas con cáncer
Relevancia: Media-alta


Validez científica: Media-alta


Línea de tiempo: Posterior a la aprobación


Detalles de calificación de relevancia
¿De qué se trata el estudio?
Este estudio analiza el impacto del ejercicio en el riesgo de recurrencia distante (metástasis) en mujeres premenopáusicas y posmenopáusicas con diferentes tipos de cáncer de mama en etapa inicial. Los investigadores evaluaron con qué frecuencia las participantes hacían ejercicio cada semana para determinar si una mayor cantidad de ejercicio disminuye el riesgo.
¿Por qué es importante este estudio?
Por lo general, el cáncer de mama en etapa inicial es tratable. Sin embargo, aunque el tratamiento sea exitoso, algunos cánceres de mama reaparecen y con frecuencia se desarrollan en otros órganos. Por lo general, el cáncer de mama metastásico (cáncer que reaparece y se disemina) es mucho más difícil de tratar. El no saber si esto podría suceder o cuándo podría ocurrir puede causar ansiedad.
Además del tratamiento, las personas que han tenido cáncer de mama con frecuencia están dispuestas a realizar cambios en su estilo de vida para prevenir que la enfermedad reaparezca. Por esta razón, los estudios que analizan los efectos de la alimentación, el ejercicio y otros cambios en el estilo de vida son de gran importancia para las personas con cáncer de mama.
El ejercicio, en particular, es un tema importante de investigación en este campo. Los estudios han demostrado su valor para mejorar la calidad de vida, manejar efectos secundarios, prevenir el linfedema (acumulación anormal de líquido linfático en los tejidos del cuerpo) y retrasar la muerte. Es necesario realizar más investigaciones sobre si el ejercicio puede prevenir que el cáncer reaparezca o se propague.
Resultados del estudio
Una cantidad moderada de ejercicio puede ayudar a prevenir que el cáncer de mama en etapa inicial (etapa I a III) reaparezca en mujeres premenopáusicas, especialmente en aquellas con cáncer de mama HR-. El estudio hizo un seguimiento del tiempo antes de que el cáncer reapareciera y se propagara.
Este estudio incluyó a 10,359 personas en Francia con cáncer de mama en etapa I, II o III, a quienes se les dio seguimiento hasta seis años después del diagnóstico. La edad promedio de las mujeres fue de 56 años. Algunas participantes eran fumadoras. La mayoría había sido tratada con terapia hormonal y más de la mitad recibió quimioterapia.
Las participantes respondieron un cuestionario e informaron su nivel de ejercicio durante sus visitas al estudio (Cuestionario mundial sobre actividad física de 16 preguntas). El equipo del estudio realizó el cuestionario con las participantes y luego midió la cantidad de ejercicio reportado. La cantidad de ejercicio se registró en horas semanales de tarea metabólica. El equivalente metabólico (MET) para cada persona se basa en la tasa a la que gastan energía en relación con su masa mientras realizan una actividad física específica. Por ejemplo, una puntuación de 1 indica inactividad, mientras que una puntuación de 3.5 indica andar en bicicleta de manera relajada. Cuanto mayor sea el conteo de MET, mayor será la intensidad del ejercicio.
Los investigadores observaron que:
- El ejercicio moderado semanal benefició a las mujeres premenopáusicas con cáncer de mama HR-.
- Las participantes con cáncer de mama HR- y HER2+ presentaron los mayores beneficios. Su riesgo de recurrencia distante fue un 63 % menor durante el periodo del estudio.
- Las participantes con cáncer de mama triple negativo tuvieron un 41 % menos riesgo de recurrencia distante.
- Las personas que se beneficiaron informaron que hacían ejercicio entre 90 minutos y 5 horas por semana.
- Hacer más de 5 horas de ejercicio semanalmente no aportó beneficios adicionales para las participantes, incluyendo aquellas que ya habían pasado por la menopausia.
Aunque no se observó un beneficio importante para las personas con cáncer de mama HR+, los investigadores mencionan que esto podría deberse a que las participantes con cáncer de mama HR+ no recibieron un seguimiento durante el tiempo suficiente. Sería conveniente realizar más investigaciones sobre este tema.